¿Quién es el protagonista?

Rompiendo el hielo con el diseño de interiores…

Pocos sois los que pensaríais en llamar a un interiorista para aconsejaros sobre cómo colocar objetos, cortinas o muebles.

Pero un profesional de la decoración o de la arquitectura puede, sin necesidad de grandes cambios ni de obra, darle un aire nuevo a vuestros espacios. He aquí unas cuantas ideas para romper el hielo con el diseño de interiores.

Deco Tips 2: Escoged vuestro deco protagonista

En el primer post de esta serie, os hablé de la importancia de crear puntos de interés visual con colores y objetos pero sin cargar. Porque el peligro es caer en crear un popurrí de puntos de interés. Si esto ocurre, perdemos el sentido del conjunto y el espacio ya no se ve decorado. ¿Queréis saber cómo lo conseguimos los interioristas y arquitectos? Pues sigue leyendo…

Cuando un arquitecto o interiorista se encuentra con el papel en blanco, ¿cómo logra encontrar un concepto o hilo conductor para el trabajo conceptual y estético? Pues muy fácil, escogiendo un protagonista. El profesional del diseño, encontrará un objeto en la casa a renovar o un concepto importante en la vida de su cliente, que le servirá de hilo conductor para desarrollar el proyecto. Al combinar formas, colores y materiales, tendrá siempre presente a este protagonista, desde el que desarrollará el resto del trabajo.

La mejor manera de explicar cómo encontrar vuestro protagonista es con unos cuantos ejemplos. Veréis como rápidamente os surgen nuevas ideas para actualizar vuestra decoración. Fijaos en la foto de portada. ¿Qué veis? un salón en tonos grises, blanco y negro. Es evidente que el protagonista de este espacio es el gris. ¿Por qué el decorador de este espacio decidió no incluir otros colores dando como resultado un ambiente depurado y dar fuerza visual con toques de blanco y negro? ¿Quizás el cliente adora esta gama y exigió respetarlo?

O quizás querían restaurar alguno de los muebles (la mesilla o la cómoda) y sólo podía realizarse en tonos negros y de ahí surgió la idea. Quizás no querían cambiar la tapicería de sofá y sillones, por lo que para unificar decidieron jugar con la combinación de éstos. Las razones pueden ser muchas pero como veis, aparece un hilo conductor, un protagonista que desencadena el resto de decisiones para el ambiente. Vamos a ver unos cuantos ejemplos más…

Cuando el protagonista es un elemento arquitectónico

En estas fotos, vemos cómo un elemento fijo toma una presencia especial. En primer lugar, vemos un baño con unos azulejos exóticos y en muy buen estado. El resto de decoración se ha construido buscando elementos que respeten este estilo. Y aunque hay múltiples estampados y diferentes tonos de azules y verdes, el todo combina perfectamente. Además se ha imitado la piedra en la pintura de taburetes y ventanas, por lo que se añade un trabajo alrededor del elemento tierra: cerámicas, cristal, piedra noble,…

La horizontalidad toma importancia gracias a vestir la escalera sólo en su huella y contrahuella, sin barandilla ni otros accesorios. Los muebles añadidos respetan esta línea horizontal con formas muy ligeras y bajas. Sólo se ha decorado el espacio con unos pocos cuadros en la pared colocados para crear un grupo, sin esparcirlos por toda la pared y así crear un foco de atención hacia la subida al piso superior.

En la galería que vemos justo después, se aprovechó un suelo antiguo bien conservado y se puso en valor dejando el espacio muy diáfano. Se podría haber cambiado el suelo, poner alfombras o muebles, pero no, se decidió dejar bien visible ese precioso suelo antiguo.

Y por último, en el caso de la sala del restaurante, se creó una original celosía a modo de falso techo para esconder visualmente cables y aire acondicionado sin cerrar herméticamente ese falso techo. De ahí surge la decoración en tonos crema y rosa palo. El resto de elementos combinan sin distraer de lo realmente interesante que es el trabajo del falso techo.

Cuando el protagonista es un objeto de la decoración

Un salón en tonos marrones y verdes que retoman las tonalidades del jarrón central. No hay duda, el protagonista es este magnífico objeto que sirve de guía para decidir el resto de colores de la estancia. Tonos crudos, muy neutros, y la gama de verdes para acentuar el ligero tono verdoso del jarrón. En esta heladería, la elección del papel pintado a modo de dibujo marca el resto de tonalidades lilas y beige, al tiempo que encontramos en el techo, unas lámparas del mismo estilo a las dibujadas. Seguidamente, podéis ver cómo destacar una alfombra con mucha personalidad: muebles de líneas rectas y colores neutros y apagados para que los naranjas y las formas sesentonas destaquen bajo nuestros pies.

Cuando el protagonista es el color

Aquí, en cambio, vemos cómo se puede decorar sin caer en la monotonía con un único color. Y no hay mejor ejemplo que el de este blanco puro. Qué distinto este efecto del que os enseñé en el anterior post, ¿verdad?, con aquel salón lleno de muebles blancos sin interés.

Pues bien, aquí se consigue dar valor al color sin que ningún objeto o mueble desentone, con elementos cada uno con mucha personalidad pero colocados estratégicamente. Fijaos en cómo están colocados los platos en la pared. No cubren cada rincón. Están puestos de tal forma que crean un conjunto en forma de nube remarcando la forma baja y horizontal del sofá.

Esta manera de colocar platos, cuadros, stickers o cualquier otro objeto decorativo vertical, nos permite no caer en llenar sin más una pared con cosas. Fijaos otra vez en los cuadros de la foto de la escalera. ¿Veis cómo están colocados para resaltar la diagonal? Nos invitan a subir. No están puestos pensando en llenar la pared, sino en crear una forma, una línea que nos muestra el movimiento ascendente. Nos invitan a subir.

Para finalizar, veamos unos ejemplos donde a mi parecer, no se consigue una buena decoración, por no marcar claramente quién es el protagonista de la decoración.

Cuando no hay protagonista

Este salón de belleza tan floral, marea. Tres dibujos distintos de flores, de diferentes colores y tamaños, no ayudan a relajar la mirada y sumirse en un sueño profundo mientras nos cuidan. Eso sí, el haber escogido colores pastel y grisáceos, ayuda a crear una unidad.

Pero los estampados son demasiado parecidos sin ser iguales. Cuando jugamos con estampados distintos pero con la misma tonalidad, éstos deben diferenciarse muy bien. Pero de esto ya hablaremos en otro post.

Justo después, vemos una entrada que se ha renovado con muebles contemporáneos y se ha dejado un elemento distinto tanto en color como en material, el banco. La intención es de tratarlo como el protagonista del espacio.

Mi opinión es que no está bien conseguido por la elección de la librería roja. Ésta tiene mucha presencia y le come terreno al banco. Si hubieran escogido un mueble blanco o de un color humo, el banco no perdería protagonismo.

Y en fin, qué decir de este último ambiente. Muebles de caña cada uno de un color, pasión por las jirafas, objetos orientales,… La elección como colores para dar vida del verde de las plantas y del rojo del suelo. Simplemente no funciona.

Bueno, espero haberos servido de ayuda. Para cualquier duda o consulta, escribidnos a…