Todo reparado y funcionando

Reglas eficaces y fáciles de aplicar…

Si te interesa el Feng Shui y no sabes por dónde empezar, esta es tu sección. Y si ya has contratado los servicios de un consultor, esta también es tu sección.

Porque aplicando estas reglas fáciles, pondrás en práctica las bases del Feng Shui, imprescindibles para el correcto funcionamiento del resto de conceptos y fórmulas avanzadas.

Basics 4: Todo reparado y funcionando

En Feng Shui es muy importante evitar el Sha Chi o energía negativa. Ésta se crea, como ya os he explicado, al acumularse polvo o suciedad, al tener espacios poco agradables visualmente (como por ejemplo, al tenerlos desordenados), y al tener flechas envenenadas o ángulos agresivos en la decoración. Del mismo modo, se crea Sha Chi al almacenar cosas rotas o inservibles.

Tendemos a acumular trastos que pueden pasarse años en un rincón o en un cajón sin que nadie les preste la más mínima atención. Y eso provoca la acumulación de energía negativa. Es importante que los aparatos que haya en casa y cualquier objeto en general, funcione perfectamente. Las cosas rotas o que no funcionan, atraen un chi desfavorable. Tener todo arreglado y tirar todo lo que esté roto o que no se use ayuda a tener un buen Feng Shui.

Eso no significa que debamos deshacernos de todo lo viejo, si no que es conveniente mantener las cosas cuidadas. Por ejemplo, podemos tener una ventana antigua oxidada y que no se abra bien, o limpiar el óxido, proteger el metal, engrasar las bisagras y disfrutar de una preciosa ventana antigua y original que abre y cierra perfectamente.

Podemos de igual modo, lijar y pintar objetos antiguos de madera y darles una segunda vida. Un poco más difícil es mantener hermosa una cerámica rota, pero si ese objeto tiene un valor sentimental para vosotros, pues a por cola, un poco de masilla, pintura y ¡cómo nueva!

A veces resulta imposible salvar el objeto. Por ejemplo, si un vaso o una jarra de cristal o cerámica ha recibido un golpe, veremos siempre esa grieta o ese borde descascarillado. Además, eso nos condicionará a la hora de usar el objeto. Por no cortarnos o derramar líquido, estaremos atentos a por dónde bebemos o vertemos el agua o zumo. Ya no usaremos de forma relajada y natural ese objeto. Nos creará una cierta incomodidad. ¡Pues con él a la basura!

Afortunadamente hay muchos productos en el mercado que nos ayudan a reparar objetos antiguos que tienen un especial valor. Baldosas hidráulicas, objetos metálicos oxidados, maderas con exceso de humedad,… pueden recuperarse con masillas especiales, protectores contra hongos o humedades, barnices y pinturas. Aquí os dejo algunos ejemplos de cómo cambia un objeto cuidado o no.

Bueno, espero haberos servido de ayuda. Para cualquier duda o consulta, escribidnos a…